Las «trampas» de los fabricantes con los envases de los alimentos que compras a diario

Los consumidores cada vez son más infieles a sus marcas de alimentación y establecimientos de toda la vida. Los consumidores aseguran que consumen en función de otros valoras más allá de la calidad o el precio y que busca autenticidad y transparencia.

Es muy importante para las marcas y los establecimientos poder fidelizar a sus clientes y por eso en investigaciones que se han hecho entre los españoles se detecta que el rasgo primordial al decidir si mantienen o no su lealtad a una marca son, de más primordial a menos, la calidad del producto, relación entre calidad y precio, consistencia del producto, atención al consumidor, surtido, experiencia de compra, precio y transparencia y honestidad de la compañía. Los consumidores intentan encontrar cada vez más marcas con valor añadido y que la fidelización ya no es solo cuestión de atributos tangibles, sino también de atributos más emocionales como la transparencia, la honestidad o el cuidado del medioambiente.

Pese a ello, en el sector del gran consumo se siguen dando «trampas» que se alejan de valores como la honestidad (reducción de envases u ofertas que prometen un ahorro falso) o la transparencia (publicidad engañosa, logos o etiquetado confusos).

 

Reducción del gramaje

Los fabricantes pueden optar por encarecer un producto sin trasladarlo al precio para que el consumidor no deje de comprarlo. Esta estrategia consiste en reducir el tamaño o gramaje del envase para abaratar costes, una decisión que se suele achacar a una subida de precios de las materias primas. Con esta estrategia también se ahorra dinero en logística al conseguir que quepan más unidades en los palés donde se transporta la mercancía.

 

Falsas promesas de ahorro

El formato grande, familiar o de ahorro no siempre es más barato. A veces, pasa justo lo contrarío y resulta más caro. Es recomendable calcular el precio por unidad de medida que debería ser un dato obligatorio de cara a informar mejor al cliente.

 

Sellos sin control certificado

Cada vez se estampan más sellos en los envases para destacar características de los alimentos, pero la realidad es que muchos de esos sellos no han pasado ningún control o ni siquiera se han certificado oficialmente. Es recomendable consultar el logotipo para ver si esta avalado por una organización supervisora o si lo ha creado la misma marca sin ningún control previo.

 

Logos que no vienen a cuento

Por ejemplo, el sello Sin gluten se utiliza a veces en los envases como reclamo publicitario, sin que haga falta y sin el objetivo de informar al consumidor. Esta mención se puede llegar a utilizar como reclamo publicitario en productos como la leche o el zumo, ya que son alimentos naturalmente libres de gluten y se puede inducir a erros al consumidor al insinuar que ese alimento concreto posee características especiales.

 

Denominaciones y fotos confusas

También se engaña al consumidor cuando se denomina a un producto en función de un ingrediente que no es el principal o que se encuentra en un porcentaje bajo o cuando las fotos inducen a una publicidad engañosa.

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